A Diego López, le costaba conciliar el sueño los días antes al campeonato, estaba esperando ese gran día de pesca, junto a su padre y dos amigos más, al final el gran día llegó, no hubieron capturas, pero el se lo pasó muy bien (según nos contó), al final de la jornada, no en la pesca, sino en la entrega de premios, el si se llevó una enorme sorpresa, lo llamaban para entregarle el premio al benjamín del campeonato, que con su buen talante salió a recoger sin dudarlo (no cabía en su ropa) y creemos que ni siquiera en la camisa que se le entregó, que aún siendo la talla más pequeña, le quedaba grande.
Desde aquí lo felicitamos y le retamos para que continúe con ésta su afición.
¡ENHORABUENA!